![]() |
|
Spaces home PALABRAS Y SILENCIOSProfileFriendsBlogMore ![]() | ![]() |
|
|
August 15 Palabras,profetas y líderes
---------------------------------------------------
Nota: Este ideario mio ya es antiguo pero me lo recuerdo porque el norte es muy inestable August 08 Quereres imposibles
Quiso el niño coger entre sus manos las aguas del mar…pero se escaparon por entre sus dedos. Quiso después coger entre sus pequeñas manos, un puñado de viento… pero se escapó entre sus dedos. El loco vagabundo, se empeñó en fijar en unas palabras las esencias volátiles del ser humano… pero el esquivo personaje se escapó por entre las palabras vacías... Y cerca, ascendiendo y descendiendo en su vuelo, él le repetía al viejo: estoy cerca, estoy lejos, nací para la libertad. No me fabriques jaulas
August 01 Qué mas da
No se si importa más la piedra o el verso, o si solo son ambos puertas de salida por las que pretende escapar el humano preso. O no, tal vez solo sean ilusiones, engaños con los que justificar esa tozuda necesidad de movimiento. Un surco en la tierra, un muro de piedra, una mirada tierna a ese verdi-azul que se escapa. ¿Qué más da? Si acaso moverse con una sonrisa en los labios, con una caricia en la mirada y un pensamiento sereno y rebelde con el que desafiar a los dioses. O más allá aún…ignorarlos. Vivir como humano pequeño, pero estar lleno de sueños. Morir como humano pequeño, pero con una entrega generosa y gigante de la vida a esa nada sola y silenciosa que es la muerte. ¿Teneis miedo, dioses? ¿Os aterra la no existencia? Pues ya veis, nosotros los humanos, vivimos y morimos tantas veces… y sin embargo, cosa extraña, seguimos sonriendo. Es cierto, nos marchamos en silencio, pero al decir adiós, dejamos una caricia de regalo para que se nutra con ella el cosmos.
July 25 El Silencio de mis Pajaros
Los pájaros que sabían alegrar con sus trinos mi corazón , guardan silencio en lo alto de sus ramas. Los he mirado con una mirada de súplica, pero ellos guardan silencio. Mi corazón siente frío ¡¡Habría estado tan agradecido!!... Pero los pájaros de aquellas mis alegrías, guardaron silencio. Confusa mi alma reflexiona: Si tan solo deseaba escuchar sus trinos. Trinos como esos que de forma tan generosa regalan todos los días a la claridad del amanecer. Pero no, los pájaros que saben alegrar mi corazón, seguirán en silencio. Mi alma pregunta: ¿Es que ya no me recuerdan los pájaros de mi alegría? Mi corazón no pregunta, lo sabía y miraba en silencio aquellos pájaros que ya no le mirarían. July 18 Un vaso de agua
Cuando el calor se siente señor y hasta cierto grado cruel, la nave del viajero surca los cielos. Son unos cielos plomizos que tienen sed y de forma silenciosa pero persistente beben de ese líquido transparente sin color…etc. al que los humanos llaman agua. Este viajero que anda de un lado a otro y se para en los lugares más insospechados suele ver con harta frecuencia como la fronda crece verde y majestuosas y cantan alegres y dicharacheros los pájaros, siempre alrededor de aguas limpias y frescas. Pero, esos paisajes idílicos, también de forma silenciosa van desapareciendo para dejar en su lugar una piel rugosa, basta y seca que parece decir: ¡Por favor, un poco de agua! Visto desde arriba, la piel del planeta va cambiando su colorido que pasa del verde al canela de los desiertos o del canela y ahora del blanco de los hielos al verde de las praderas. Este hecho de cambio constante que puede apreciarse haciendo retroceder la moviola del tiempo, nos dice con pruebas de esas que los científicos llaman “vestigios” que los desiertos fueron en otro tiempo espacios llenos de vida adornados con una extensa variedad de flora y fauna. Ajenos a este cuadro como el cuadro es ajeno a ellos, los humanos siguen por aquí muy concentrados en “sus cosas” Y algunos ( siempre algo locos claro está) aparcan “sus cosas” ( que también las tienen) y miran de paliar de alguna forma la sed de los lugares que el desierto va reclamando como suyos. Sin embargo al viajero no deja de resultarle curioso que esta raza, siempre guerrera ella, no vea a este enemigo que sin armas ni alharacas va ganando su batalla y extendiendo su reino ganando metro a metro el espacio que en el presente ocupan ellos. Aunque mientras que los “ellos” sean otros, “sus cosas” están primero. Los lugares que la naturaleza reclama para si, bien por la falta de agua o por el exceso de ella. Avanzan “a la chita callando” y mientras tanto los humanos siguen siendo protagonistas de su película :..”chico busca a chica y se casan”. Y como es natural, tendrán un chiquitín que pondrán en los brazos ¿De quién?... El viajero como siempre, se queda con la misma expresión idiotizada pensando que debe ser demasiado tonto como para comprender los inteligentes caminos de los humanos y en casos como este suele pedir por favor un vaso de… ¿Oro líquido?...No. ¿De diamantes diluidos? No, de algo mucho más importante. El viajero pide un vaso de vida…un vaso de agua… y abusando de la generosidad del dador, si fuera posible un poquitín de cordura.
July 11 A los desordenadores del orden
El viejo vagabundo que es muy aficionado a ver documentales de “ bichitos” ha presenciado no pocas veces ( tras la pantalla) montones de cacerías de predadores en los diferentes parques naturales del planeta. De ellos se desprende sin hacer ningún esfuerzo analítico que todos los seres vivos (vegetales o animales) tenemos un nexo común: la subsistencia por medio de la comida y el ambiente adecuado. Y esto nos lleva a la realidad cruda y cruel de que en este planeta, la vida propia se sustenta por el sacrificio de otras vidas. Pero chirría tanto esta realidad a nuestra sensibilidad que hemos pasado una gran parte de nuestra existencia como especie adornando y ocultando tras una sofisticada decoración de formas y palabras el hecho implacable y despiadado en el que participamos cada uno de nosotros todos los días. Desde la nave del viajero y circunvalando el planeta sobre la vertical de cincuenta mil kilómetros se puede contemplar con bastante nitidez el engaño perverso, la estupidez en acción y los infantiles e insostenibles argumentos de quienes perpetúan nuestro “orden” tan perfectamente desorganizado. El miedo que sentimos como especie deberíamos combatirlo mirando de frente y estudiando con muchísima atención la naturaleza del enemigo. Pero….no, se usa el sistema de cerrar círculos donde no pueda entrar más información que la que los creadores de nuestra “seguridad” deseen generar. De esta forma, las verdades cerradas se aplican al todo ( que es abierto) y se genera la “seguridad” subjetiva que por definición niega la objetividad del todo, del que no conocemos casi nada. El viejo vagabundo que viaja en la rocambolesca nave de su imaginación culpa a veces de este comportamiento humano, a la vanidad de los “generadores de círculos seguros” y otras veces piensa, que el motivo esta en nuestro propio miedo muy bien nutrido por esa fuente inagotable de alimento que es la ignorancia… aunque es probable, que en la mayoría de los casos se unan los dos factores para producir el calamitoso resultado donde algunos “privilegiados ciegos” indican al total de los ciegos de a pie por donde han de pisar para no hundirse en la muerte. En fin, lo que ya dijo aquel vagabundo hace dos mil años por las tierras de Palestina :”… si un ciego guía a otro ciego…” Vivimos en este planeta pequeño que es para nosotros un gigante herido y cabreado por el dolor que por milenios le ha provocado nuestra ambición ( que es una insaciable ansia, una adicción enfermiza a poseer lo innecesario). Vivimos como especie en la ensoñación de que podemos controlar y que controlamos lo que hacemos. A esto podemos añadir nuestra ignorancia que suele hurgar justamente en el lugar que no debe Después, nos asustamos de lo que hemos hecho y pretendemos arreglarlo “dando palos de ciego”o lo que es lo mismo, cometiendo todos los errores del ignorante desbordado por la situación y el propio miedo. Este viajero, abrumado y desbordado por la situación, mira hacia abajo y desciende en silencio, con rabia y dolor . Se desnuda en la plaza pública y con lágrimas rodando por sus mejillas y las manos tendidas suplica sin abrir los labios:…solo, sí, solo seamos sencillos ( no necesitamos tanto). Seamos humildes ( no sabemos casi nada)y querámonos lo suficiente para no hacernos más daño ( ni a nosotros ni al hábita ). Quizás, aún así nos extingamos como especie ( como ya ha ocurrido con otras muchas) o quizás no. Pero por lo menos, nos quedará la grandeza de poder despojarnos en un acto de sinceridad de todo lo que hemos pretendido ser y que evidentemente no somos, para enfrentarnos con cierta paz y un poco de dignidad a ese futuro incierto que nos supera, nos desborda y nos mira como a los enemigos que hemos sido hasta ahora
July 06 Cazando a mano los pájaros
…Sueño captura de pájaros que al despertar no están nunca entre mis manos. Tengo en mis sueños montones de plumas y nada más… -no juegues al juego de coger la golosina - Sí es verdad, no jugaré nunca más el estúpido juego. El viejo perro adormilado, lanza otra vez un bocado a esa mosca que no espera cazar. Pero cuando la ve..zaasss….¡Qué vamos a hacer! El pobre perro ¡ay! Solo tiene una naturaleza de perro . Y el asombroso humano, pues ya se sabe…zaasss… solo una naturaleza de humano. ¡Guau, guau! ¡Zaasss, zaasss! Resulta entretenida esa vanidad del juego para cualquier mente pensante sumergida en aburridas monotonías. Trazo una raya más en la pared y no me molesto en saber cuantas van. Ni siquiera tiene interés el saber cuantas quedan. He pensado alguna vez en no hacer más rayas. La celda tiene muchas cosas que arreglar, demasiados rincones sucios. Hoy tengo una gran trabajo que hacer, elegiré un rincón cualquiera y lo limpiaré a mi gusto. De vez en cuando dedico un rato a pensar en mis amigos de papel ¡ah los viejos amigos! Ellos son las entrañables criaturas en las que voy vertiendo fragmentos de mi personalidad. A veces puedo sentirlo, se que cualquiera de ellos puede ser en un momento dado el refugio al que poder retirarme, la fuente en que beber, la brisa que te acaricie. Mis prudentes amigos de papel, no se conocen, pero si se encuentran, si se ven, se reconocen y vuelven después a proseguir sus vidas libres e independientes en el pliego de papel . No, hoy no quiero cazar a mano esos pájaros engañosos que se escapan. Me ocuparé de mi rincón y al final, trazaré la raya que pretende contar los días sin que logre clarificar bien el para qué. June 29 Esa Loca Sinrazón
Desde esta subjetiva y miope posición en la que vivimos los humanos, nos atrevemos - no se, si sabia o necia pretensión – a conocer y a comprender el “Todo” que por no poderlo ver ignoramos. No, que nadie ponga inútiles razones que serán lazos de viento en la pretensión jamás lograda de detener al vigoroso alazán de los deseos. ¿De donde saldrán las manos capaces de abarcar el infinito, o los ojos que logren visualizarlo, o el tiempo para comprenderlo?... No hay manos, no hay ojos y solo una ínfima fracción de tiempo (esa que se mueve en torno a los 80 – 90 años). Solo el deseo como un motor loco desafía toda lógica o razón y sigue su frenética carrera en el empeño de alcanzar lo imposible ¿Por qué? No lo se… pero una fuerza Mas allá del mundo razonable, empuja al humano diminuto a la lucha perdida, hacia el sueño inalcanzable o inmola su mínima existencia en el empeño de conseguir lo imposible. Algo enormemente grande debe estar plegado o escondido en esta celda diminuta que es el cuerpo y desde ahí, lucha sin cesar en el intento de romper la jaula que le comprime en la empresa de ser tal cual se es… ¡libre de prisiones enanas! Como el insecto atrapado en la tela de araña, no cejaremos nunca en el empeño de volar sin importar la densidad de la pegajosa maya que nos ate. Y desde aquí, cuando las posibilidades de ganar son cero, aún hay lugar para fabricar un sorbo de paz partiendo de una bocanada de viento (que es libre), de un rayo de luz (que es libre) o de un recuerdo de amor ( que machaconamente es libre también) Que me encarcelen, sí. Que cierren las ventanas a la luz, sí. Que reduzcan cuando quieran las dimensiones de mi celda, sí. … Pero que no me nieguen la consciencia de la libertad, porque yo la he soñado y mis labios han besado sus labios. Solo un instante, solo un momento, pero ha sido suficiente como para entender la eternidad. Lo siento carceleros cargados de “sensatas razones”. Pero cuando sus labios rozaron mis labios, se abrieron ante mí y para siempre, las puertas de todas las prisiones. June 20 Los Cómicos
Ajenos al olor de excrementos y orina de animales, se reunían las familias campesinas allá para cuando la noche había despedido al día, en la mínima plaza del pueblo, para asistir a la función de los cómicos. Y allí, mezclándose el esperpento de andrajos sobrados de colorines con la pretendida grandilocuencia de palabras vacías, escuchaban los lugareños la eterna farsa del teatrillo donde se entremezclaban con la comedia, el drama y la tragedia de sus propias vidas. En aquellas funciones se contaban historias posibles e imposibles y con estudiado gesto y palabras de seducción precisas, lograban por un rato sacar de la monotonía de sus mentes, la azada y el arado amén del sempiterno sin vivir que era mirar al cielo y esperar que diera fruto su trabajo. En las noches de cómicos, vibraban y se estremecían las almas semidormidas escuchando versos lorquianos : “ a la muerte del camborio”; se abrían enormemente sus ojos al escuchar “el lobo de Gubia” (RubénDario); podían sentir la angustia y terminar con un regusto de orgullo campesino mientras les recitaban “la nacencia” (Chamizo) o reían a carcajadas socarronas entre codazos de complicidad imaginando ser el protagonista de “ yo me la llevé al río” (Zorrilla). Y de vez en cuando allí. Si, allí les llegaba la profunda sabiduría disfrazada de locura o de cuento disparatado para los niños de forma que los mayores pudieran aprender lo que los libros cerrados jamás iban a enseñarles. El viejo cómico se dirigió a los niños con palabras medidas dejando que flotase en el ambiente un aire de misterio. Las luces mortecinas de algunos velones y carburos proyectaban la magia sobre el rostro amarillento y alargaban hasta hacer gigante sus sombras sobre el improvisado telón de fondo. Entonces, sintiendo al público entregado por el hechizo de la noche, comenzó su mínima historia: … alguien me contó (no se cuando) que escuchó de boca de un ilustro sabio en algún lugar de sus innumerables viajes, la historia que esta noche voy a contaros:… Pues he aquí que decía el tal sabio que conocía un lugar del inmenso mundo, donde los niños. Sí, que los niños como vosotros , nacían con alas, - el cómico miró a izquierda y derecha inclinando su cuerpo al tiempo que simulaba tener alas por brazos - Era un mundo maravilloso, en el que los niños podían ir volando a la luna, a las estrellas o al lugar que se les antojase más hermoso de todo el planeta. Podían además luchar y vencer a dragones y gigantes como los héroes de los cuentos y como ellos podían también enamorar desde la hermosa aldeana a la “delicada” princesa… podían encontrar tesoros escondidos y vivir una eterna juventud rodeados de las personas queridas. El viejo cómico hizo una pausa y tras dar unos pasos por el escenario mostrando un aire contrariado con ademanes, continuó su relato: …Pero aquel mundo, vivía bajo una terrible maldición : EL OLVIDO – dejó que flotase la palabra y reverberasen sus sílabas en los oídos de su público - Sí el olvido – remarcó el viejo cómico haciendo más profundo el suspense – Cuando los niños de aquel mundo se hacían adultos, perdían la memoria de su infancia y juventud de forma que ya no lograban recordar que habían nacido con alas a un mundo donde cualquier cosa era posible. – una sombra de desangelo recorría ahora los corazones infantiles, mientras la mente de los mayores retornaba a las preocupaciones de sus quehaceres diarios. – Sin embargo, - y brilló entonces en los ojos del viejo narrador una luz de esperanza – siempre hubo alguno que logró escapar de la maldición - ¡Ha! – exclamaron los niños más reconfortados - pero por semejante atrevimiento fueron cruelmente castigado. - ¿Castigados? ¿Cómo? ¿Con qué?- Las preguntas inexpresadas se dibujaban con grandes letras en el rostro de los pequeños. El viejo cómico podía leerlas, escucharlas y dejaba que un sabor ácido llenara su paladar para continuar tras la pausa. - Sí, fueron castigados a tener que explicarle a los mayores del lugar, que seguían teniendo alas aunque no las viesen, que si lo deseaban podían volver a los mundos maravillosos, que todo era solo una maldición. Pero era en vano su esfuerzo, porque para el sensato y razonable mundo de los mayores, tan lleno de cosas prácticas, solo eran unos pobres locos, fantasiosos poetas o … divertidos cómicos. Se cerró el teatrillo y la plaza volvió a quedar desierta. En algún establo el mugido de una vaca rasgó el silencio y desde otro lugar del pueblo llegó lejano el aullido quejumbroso de un perro. Los hombres y mujeres adultos soñaban con sus quehaceres. Y soñaban sueños imposibles, los niños…y algunos viejos. ---------------------------------------------------------------------------------------
Nota : Con este escrito, he pretendido hacer un pequeño homenaje a ese extraordinario cómico que fue Fernando F. Gómez. De poder responderme quizás me diría aquello de ¡¡Ala mierda!! Y yo le respondería : ¡Qué bueno Fernando que puedas mandarme a la mierda, porque eso querrá decir, que no vivimos en ella. June 06 María... el final
Cuando me encontré con María (nunca sabré porque ocurrió) nos miramos con cierta indiferencia, sin reconocernos. Ella era como un árbol centenario en el paisaje, sin frutos ya, pero con esa majestad que lo distinguía a simple vista del resto de los árboles del bosque. Era como ese islote cercano a la costa, solitario y pedregoso, pero que cautiva sin saber porqué la mirada distraída del espectador. Y yo… solo un invisible vagabundo con un sueño en la mirada, donde María solo era un componente más del entorno sobre el que dejar una caricia de amor, saliendo silenciosa desde las profundidades del alma. No se si la sintió, aunque tal vez se sorprendiera al notar ( esas cosas se notan) el respeto sin adulación y el trato natural que de forma amable logra ese milagro tantas veces imposible, de nivelar en un punto de igualdad a dos seres humanos sin la menor intención de atropellar ni una sola de las naturales diferencias. No lo se, pero el milagro ocurrió y nos encontramos en esa tierra de nadie donde las almas pueden comunicarse libre de presiones y de necias escalas de valores…Porque no se viste el alma de Armani, ni se perfuma de Regia, ni se desplaza en un automóvil modelo exclusivo. Solo sutiles esencias invisibles bastan para ser, estar, repeler o atraer. María y yo nos encontramos y sabiendo bien cerrados los micrófonos sociales del mundo que se palpa y ve…hablamos. ¡Dios! Cuanta grandeza puede haber en ese instante en que dos almas humanas pueden comunicarse. Acercarse un poco a ese complejo mundo que conforma al ser humano, equivale a un replanteo forzoso de nuestros puntos de vista, de nuestras valoraciones, convicciones y sobre todo, a un modificar la escalera de valores y de prioridades en todo lo que conforma nuestro paso por la vida. María hacía tiempo que trabajaba en hacer sus deberes por lo que muchos globos de aire ( aquellos con los que fueron adornando su mundo “feliz”) habían sido soltados, pinchados o expulsados de su entorno. Así el espacio más despejado, le permitía ahora acercarse con menos obstáculos a lo que era la realidad en que vivía. Empezaba a distinguir “las voces de los ecos”, la luz de la oscuridad, la joya auténtica del abalorio sin importar que este pudiese o no llevar la firma de Tífani. Esto, todo esto. Era tomar conciencia de si misma; era ampliar la parcela de su libertad; era reducir el amplio elenco de sus compañías en la vida social; simplificar el boato y devaluar el glamour por un universo más reducido, más solitario y algo más lleno por fin, de auténtica compañía … María, pasada la barrera de los setenta, disciplinadamente y por voluntad propia , había entrado en el ciclo de aprendizaje silencioso, en el decidido intento de ser ella misma, de dejar de forma definitiva respirar y existir, al mundo auténtico que con tanto empeño había sido transformado, disfrazado y ocultado, para agradar y complacer en definitiva a ojos ciegos que habiendo renunciado a existir, le negaban a los demás la posibilidad de asumir lo que ellos por mil razones inconfesables habían rechazado. Llegado aquí, la vida discurrió escueta y sencilla sobre la mesa del tiempo, hasta llegar al fin a ese espacio (estación inevitable) vacía de la nada. Allí entró María difuminándose en la bruma, desnuda de oropeles, envuelta solo en el suave manto que se había bordado de forma primorosa entremezclando hebras de soledad y silencio. Y allí, desnudo de harapos entró el vagabundo envuelto también en el mismo manto. De sus esencias incorpóreas (las de ambos) emanaban tenues destellos de luz que parecían dejar un beso, una caricia anónima desde algún lugar del inmensurable universo, sobre le mínimo planeta azul. Y desde allí, desde tan minúsculo planeta, cuando la magia de la noche se alumbra con luces difusas de impensables estrellas … microscópicos ojos de seres humanos, miran hacia arriba…. Y sueñan.
May 30 María (memorias -3-)
El agua tibia de la ducha tonificó su cuerpo y sonrió María ante el espejo burlándose del pincel del tiempo que con tanta maestría había conseguido aquel aspecto de rancio pergamino en su piel. Y siguiendo con la burla interior se dijo: “si fuera libro sería un incunable de incalculable valor para cualquier coleccionista de antigüedades”. No había amargura ni resentimiento en aquella apreciación. Solo asumía de forma natural un hecho: que en el viaje de la vida, la ventanilla de nuestro departamento jamás mantiene estático ningún paisaje. “Porque moverse es pasar por todos los espacios del tiempo sin hacer parada en ninguno aunque nuestra torpe percepción, nos haga creer tantas veces que estamos en reposo absoluto. La particular grabadora instalada en su cerebro obedeció con docilidad la orden de rebobinar y volvió a proyectar nítidamente las imágenes del recuerdo solo algo desvirtuadas por la ubicación de los personajes ( ayer era la actriz, hoy la espectadora) La niña hola, la niña mariposa flotaba radiante en medio de luces, aromas y el murmullo de los invitados a la fiesta de su presentación en sociedad. Desde un lugar discreto llegaban suaves las notas con las que el pianista amenizaba en directo la primera parte del evento. Después, la gran orquesta llenaría de sonidos bailables el lugar y una parte amplia de los jardines del palacio sería (bajo carpa) la improvisada plataforma convertida en pista de baile. La María protagonista, flotando en el sueño aturdidor de tan importante momento. Y la María espectadora desde la distante butaca del tiempo, se miraron como dos extrañas renunciando a reconocerse. La una, por la imposibilidad de ver lo no vivido. La otra, rechazando aquella etapa tan brillante que la deslumbraba al grado de no poder ver hacia donde le conducían sus pasos. Solo fue el principio del largo túnel oscuro, tan lleno de luz, tan lleno de aplauso, tan lleno de halagos en el que ni pudo ni quiso manejar el rumbo de su vida. La fuerza del río social la arrastraba flotando entre falsas sonrisas, entre hipócritas agasajos, entre mentiras disfrazadas de exigencias de guión social. La grabadora seguía pasando las imágenes y desde la distante butaca Una María anciana podía apreciar tras los oropeles del entorno, una sonrisa desganada, una ilusión fingida, una alegría postiza, una traición tras otra escondiéndose bajo las bellas máscaras que que falseaban las realidades. Era como vivir el esperpento donde cuanto más aberrante eran los absurdos, más esfuerzos se hacían para hacerlos pasar por naturales, por felices, por cuerdos. Ahora María sonrió con cierta amargura que hacía tiempo ya había logrado separar de la rabia – fue un trabajo duro ¡Bastante duro! – exclamó-. El recobrar la visión perdida, la realidad robada para encontrarme con un ser solitario entre el tumulto, ciego en medio de tanta luz´; triste, nadando en un mar de risas; infeliz y traicionada en medio de un mundo “feliz” completamente calvo de fidelidades aunque perfectamente presentado bajo0 un peluquín que juraba y perjuraba la posibilidad de otro mundo mejor. Las últimas imágenes cerraron el pase. Unos cuantos hijos que ignoraban sus necesidades como ella había ignorado las de ellos. Dos maridos que ignoraron su existencia más allá de la exhuberancia de su cuerpo. Y siempre rodeada de unos “amigos” ocupados en la obsesión de qué poder obtener sin que les preocupase ni un instante a quién ni cuanto se pudiese expoliar… pero siempre, sin borrar la sonrisa de sus labios. Este fue el proceso que culminó en una María mujer, que podía ver son sus ojos. Llegar a sus propias conclusiones y tomar por fin en sus manos al grado que posible fuera, el cómo andaría el resto del camino. -------------------------------------------
May 09 A mis hijosNo sabré, nunca sabré si sin mí, hubierais llegado también a este planeta. Pero estáis y de ser como sois. De esto sí, no me siento responsable y no por falta de ganas, sino por falta de poder. Sí puedo sin embargo, por orden jerárquico junto a ella (vuestra madre) como siendo ambos solo uno, ser el primero, que sin tener la propiedad os llame míos, como míos, de forma igualmente falsa os llamarán otros.
Puedo sentir pues y siento (por el derecho que el ser portadores de mis genes me ha dado "también extraño derecho") cuanto vivís como mío. Y va en este mío el todo, de cuanto sentir podáis. Sufro y disfruto por igual, vuestros llantos y alegrías. Os veo libres, solo vuestros (si posible fuera tal sueño) y en esa libertad que entiendo. Sabiendo bien que no sois míos, negándome a la evidencia, más míos os siento. Fijaos bien que no he hablado de triunfos ni fracasos porque entiendo, que andar solo es moverse hacia el ser que somos. Ese ser, que no es siempre lo que deseamos, o lo que otros con tanto empeño nos quieren decir que es.¿Y qué somos?..Permitid a vuestro padre que piense, que descubrirlo es el gran reto y el serlo, el único éxito. Nota: con esta entrada que lleva ya tiempo en mi almacen me despido de vosotros hasta principios de Junio. Un abrazo amigos, cuando vuelva contestarté vuestros comentarios si los haceis. May 02 La Vacuna
Hacía bastante tiempo que Viloc no quería acudir a la cita. El viento enmarañaba su pelo blanco y su mirada ausente se perdía en el vacío, negando la entrada a los recuerdos. O más exactamente, a un grupo de obscuros recuerdos. Frente a él, siempre frente a él. El pequeño “Ansias de vivir” insistía negándose al desaliento:¡ Tú eres la voz! – Gritó en un tono que a Viloc le sonó a rotundo. Miró entonces a la pequeña figura y una vez más sonrió. ¡Sí! – volvió el niño a la carga - ¡Tú eres en este momento la voz, la mía y la de todos los niños del mundo, que en todo momento siguen naciendo sin voz! – El vacío que absorbía su mirada, se pobló entonces de un número ingente de pequeñas figuras. Se mezclaban en el cuadro, las razas desde los más distantes puntos geográficos. Todos ellos eran los desheredados, los que habían nacido sin fortuna y más grave aún: sin protección. – Los desheredados… - Sus labios lo pronunciaron tan despacio, que el sonido fue casi imperceptible. Pero el alma lo grito con una profunda vibración cósmica. Ahora, al llegar a este punto, el viejo ya no sonreía con la acostumbrada sonrisa de condescendencia a la que el niño se había acostumbrado. Todo él parecía haberse sumergido en un mundo muy lejano, impregnado de una gravedad tal, que el niño no pudo evitar el sentir un profundo escalofrío que erizó su piel infantil. Aún así y desde el desconcierto, el niño preguntó: ¿Qué te ha pasado Viloc? – y casi suplicó – Sonríe como siempre Viloc porque tú eres mi voz. Los ojos del anciano bajaron del mundo de las brumas para fijar su atención en la diminuta figura. Quiso sonreír, pero sus labios a penas si pudieron dibujar una mueca de contenida tristeza. En su interior, violentas tormentas de emociones contrapuestas, libraban una batalla interminable. La misma de siempre. - Siete años de persona humana muy poco desarrollada, delgadin, la frente ardiente, los labios secos y la fiebre campando a su antojo por el mínimo cuerpo. El saco de granzas empujaba su espalda hacia el suelo, mientras recorría el kilómetro del trayecto. La tía, la “piadosa” tía, caminaba a su paso jaleándolo: ¡ Vamos remolón no te hagas el enfermo! ¡Vamos, más aprisa o no llegaremos nunca ¡ La media tarde vertía un sol de primavera sobre el paisaje y hurtadillas dejaba una caricia de ternura sobre la piel del niño que avanzaba concentrándose en no perder el equilibrio. ¿Quién escucharía la queja infantil?... Silencio, solo silencio. Ella era la buena tía que hacía caridad con el sobrino huérfano. El, solo un desarrapado poco agradecido. Las imágenes se atropellaban ante los ojos del recuerdo en un esfuerzo por hacerse voz: - “… tú te lavas en el bebedero de las gallinas; ¡Cuando venga tu tío le diré que has estropeado esto!...¡Culpable!¡Culpable! ¡Desagradecido! ¡Desagradecido!” – Viloc optó por apartarlas. Sabía bien que más duro que las vivencias repletas de acusaciones falsas, era cruelmente las soledad. La profunda soledad que es el desamparo de los desheredados. Y sabía también, que del silencio, de ese silencio con el que pasa el tiempo, suele nacer la flor verde esmeralda a laque la raza humana llama esperanza. Como la nieve cae, sin sentirlo pasa (el tiempo). Y como ella cambia el paisaje agreste en dulce capa de armiño blanco, cambia él ( el tiempo)en fuerza interior el desamparo. Quiero pensar niños desheredados del mundo – continuó el viejo como quien golpea con la espada del alma lo imposible – que como los de ayer somos. Seréis vosotros mañana, la fuerza de la palabra, el espíritu indomable de los que perdimos el miedo a perder y nos blindamos de acero, para que pueda aguantar sin deshacerse, nuestro corazón de puro tierno. April 25 Cometas Vagabundos
En realidad, me estás obligando a calcarte. Estás obligando a mi pluma para que siga el recorrido de los trazos que con tanta insistencia, sitúas bajo mi página blanca. Te rechazo y vuelves a aparecer con ese andar lento y torpe, con la expresión esculpida sobre la piel tostada del rostro que no conoce techo, con el pelo blanco y la mirada, firme y penetrante puesta en algún punto que solo tu puedes ver. Te miro y tengo la sensación de que fuerzas extrañas tiran de tu carrito y de tu cuerpo ajenas a los ruidos de la ciudad , mientras se deslizan tus pies sobre el asfalto de la calle y el gris de las aceras. Como el errante cometa, sigues una trayectoria personal que nada tiene que ver con esas órbitas tan definidas y tan ocupadas de los mundos que visitas. Estás ahí pero pareces no pertenecer a ningún mundo, das la sensación de ser solo un visitador de los mundos por los que te limitas a pasar y lo observas todo desde la clara consciencia de que eres ajeno a cuanto hagan o cuanto digan. Si por casualidad, la casualidad existe ( asunto sobre el que empiezo a tener mis dudas) fuiste a tropezar conmigo ¿O fui yo quién tropezó contigo? ¿O nos hicieron tropezar? El caso es vagabundo, que nos vimos en aquella estación , a aquella hora y en aquel día en el que es seguro, que ninguno de los dos habíamos pensado como el día de nuestro encuentro… habríamos visto a tanta gente aquel día que daba igual que el largo desfile se prolongara más o menos, que se hiciese denso o simplemente desapareciese. Pero mira, allí nos encontramos y mis ojos curiosos se fijaron en ti ¿Cómo no iban a fijarse con semejante facha? - ¿Semejante facha yo? - Claro vagabundo ¿No recuerdas que llevabas esa vestimenta que pregonaba a gritos, que eras un visitador extranjero? - No lo entiendo, pues siempre llevo la misma ropa mi curioso interlocutor y nadie me mira. No se como tu has podido verme, si es precisamente esta la ropa que me hace invisible. - ¿Invisible vagabundo? Pero si con semejante ropaje vas cantando a la legua aunque sea carnaval - Puedes no creerme si lo prefieres, pero te aseguro que la mayorías de los habitantes de este planeta, no tienen capacidad visual para ver a alguien que vista como yo. - Supongo que te estás riendo de mí porque todo el mundo y además se apartan de ti cuando llegan a tu altura ¿No lo notas? - Sí claro, procuran no chocar conmigo, como evitan chocar contra los postes de las farolas o el tronco de los árboles. Pero yo se, que no me han visto. - Quizás sea porque eres un mendigo pordiosero, mal vestido y sucio. Eres para ellos, una escoria a la que hay que despreciar y en el mejor de los casos, ignorar. Pero te ven, ¡claro que te ven! - ¿Yo una escoria? Pero si jamás insulto, ni golpeo a nadie. Apenas pronuncio un por favor o un gracias y me deslizo por la ciudad sin molestar a nadie. Estoy dispuesto a comer lo que ellos desprecian y cubro mi cuerpo con lo que ellos arrojan a la basura… - Té eres vagabundo, una molestia para la risa y la diversión. Eres eso que solemos llamar un aguafiestas. Eres también, la negación del progreso humano. Eres sin duda, el espejo donde claramente se reflejan nuestras miserias ¿No será por todo esto, que simulan no verte cuando pasan por tu lado? - No lo se poeta, pero de veras soy inocente de semejante daño. Me limito a pasar y los fondos que muevo a mi paso son ajenos a mí. A ti no te he pedido nada poeta, de ti ha salido el invitarme a café y tu has corrido tras de mí para compartir una tripa de embutido ¿Cómo te has sentido tu con mi presencia? - Pues mira, si un vagabundo es pedigüeño y borracho, creo que también a mí se me hace invisible. Pero cuando un vagabundo pasa por mi lado así como tu has pasado, pues se me encoje el alma, se seca mi lengua y no puedo pronunciar palabra. Creo que se debe a la falta de costumbre… ha pasado tanto tiempo desde que yo hablaba con Manuel… sí, es cierto que era otro tiempo y otra ciudad y cuarenta años menos. Tanto tiempo en fin, que Manuel habrá muerto sin que me acordase más de él, hasta que hoy me he puesto a charlar contigo y su recuerdo ha vuelto fresco hasta mí. No se si tu lo comprendes viejo visitador, pero cuando queremos jugar a este juego de vivir como poetas, siempre estamos corriendo el riesgo de movernos solo en el mundo de las palabras, de escaparnos hacia el azul olvidando el barro, negándonos a sentir en la piel todas esas sensaciones humanas que provoca el barro. Quizás por esto yo tengo hecho un vagabundo de palabras, como Juan Ramón Jiménez tenía en su escritorio un platero de cartón . Y como en su caso, también yo he terminado queriendo tanto y compenetrándome tanto con mi vagabundo de palabras, que he olvidado al viejo Manuel o ¿Quién sabe visitador? … Quizás siempre estuvo en mi recuerdo como de aquí en adelante, puedes estarlo tu. Solo se que hoy, sin que ninguno de los dos nos lo hubiéramos propuesto, nos hemos encontrado en la estación y han bastado unos minutos mirándome en tu espejo, para que me sienta obligado a darte las gracias por pasar junto a mí. Tu andar torpe tirando del carrito, tu vestir pintoresco, se quedarán en mi página y en mi corazón ¿Quién sabe vagabundo, si para que un día, también yo pueda entrar en esa senda errante de los cometas visitadores que solo algunos vagabundos como tú logran alcanzar? – Adiós soñador de vagabundos ya sabes que el tiempo hace el milagro de la germinación y la semilla también está contigo. Y la figura llena de colorines se fue lentamente difuminando entre el gentío y había en los ojos del poetas una mirada indefinible que se perdía en el azul. April 18 Y llueve... (el viajero)
La nave del viajero se ha mojado los pies y estornuda, porque las naves espaciales no tienen zapatos de recambio, pero algo sí tienen los objeto voladores siderales, como un poco de sentido del buen humor. Así es, que con aire alegre, como alegre están los niños que se escapan de las manos de sus madres. El viajero hoy sortea saltando los cuchillos acuosos que indiferentes a los vecinos, han tomado las calles de la ciudad y corren por ellas a sus anchas. Meterse en una gota de agua tiene el travieso atractivo de poder aterrizar en la gorra de un guardia, en la techumbre de una cabeza huérfana de pelos, en la larga nariz de un señor gruñón o … en los labios rojos de una ruborosa moza con sed de amor. Jugar a ser cualquier cosa, es lo que apetece en verdad en un día como hoy cuando se rompe la monotonía y el tiempo dicta su ley caprichosa y nos obliga, silencioso pero convincente a coger el paraguas, a ponernos las botas para los días de lluvia, a secarnos el pelo…y cosa curiosa, casi milagrosa. Todos obedecemos mansamente sin rebelión ni insultos al querido tiempo. April 11 Memorias de María (2)
María cruzó el espejo para que el mundo vivido y olvidado cambiase los tiempos, de forma que el pasado tuvo que ponerse apresurado, la etiqueta del presente. ¿Reconoces el lugar? – Sí – asintió con un gesto ( mas que decir) la anciana. ¿Y los personajes? – Si, también. – Su voz sonó ahora lenta, con ese cansancio de quien lleva sobre sí, la pesada carga del tiempo. |